Jacob se estacionó enfrente de la casa de mis tutores, se
bajó del auto y me abrió la puerta, cuando salí vi como Jason estacionaba su
auto atrás del de Jacob, salió del auto y se dirigió hacia nosotros.
-Miren que sorpresa, otra vez juntos-dijo Jason con tono
arrogante, no le hicimos caso y nos dirigimos a la entrada con él a
nuestras espaldas, toqué la puerta y mi tutora abrió.
-Hola chicos, pasen-dijo con una sonrisa, entramos y dejamos
nuestras mochilas en la sala.
-Jacob te quedas a comer ¿cierto?-preguntó mi tutora
-No lo sé...-respondió dudoso
-Sabes que siempre eres bienvenido -
-Lo sé señora Colleman, pero no quisiera incomodar a
nadie-contesto mirando a Jason a los ojos, quien se encontraba al lado de el
-¿Pasa algo?-pregunto mi tutora al darse cuenta de la mirada
de Jacob
-No, no pasa nada-respondió Jason sin dejar de ver a los
ojos a Jacob
-Chicos ¿puedo hablar con ustedes?-dije algo firme para que
me prestaran atención
-Yo... estaré en la cocina-dijo mi tutora algo dudosa y dirigiéndose
a la cocina
-Lo lamento-dije casi gritando
-¿Qué?-preguntaron al unísono, confundidos
-Lamento que estén peleados por mi culpa-
-No tienes por qué disculparte, tu solo fuiste la victima de
todo esto-dijo Jacob tratando de animarme
-¿De qué hablas?-dijo Jason confundido
-Si Lindsey no la hubiera insultado, nada de esto hubiera
pasado-reclamo Jacob
-¿Ahora toda la culpa la tiene Lindsey?-Gritó Jason
-Tienes razón, no toda la culpa la tiene Lindsey, también la
tienes tu-
-¿Y yo que tengo que ver en esto?-
-Si tan solo la hubieras defendido, apoyado o al menos le
hubieras callado la boca a Lindsey, pero solo te hiciste el niño bueno de la
película-dijo Jacob molesto
-¡Chicos ya basta!-dije interponiéndome entre los dos,
estaban a punto de golpearse, no me di cuenta hasta que sentí una lagrima en mi
mejilla de que ya había empezado a llorar, cuando se dieron cuenta se calmaron.
-Hola chicos-dijo mi tutor entrando a la casa, inmediatamente
me seque las lágrimas que estaban brotando sin ser llamadas de mis ojos.
-¿Qué pasa Adriana?-preguntó al percatarse de que mis ojos
estaban rojos
-No es nada-dije con voz ronca
-De acuerdo-contesto algo dudoso-Vallamos a comer entonces-dijo
mientras se dirigía a la cocina, lo seguimos en silencio, nos sentamos en la
mesa del comedor y comimos en silencio,
ese silencio me mataba por dentro, no tenía mucha hambre así que me retire y me
fui a la habitación de Hayley, me cambie el uniforme por algo más cómodo y baje
las escaleras para, preguntar a Jacob si
quería hacer los deberes conmigo. Casi al terminar de bajar el último escalón vi
a Jason besando a Lindsey en la sala,
esa escena un tanto incomoda hizo que la boca del estómago me doliera, que mis
piernas comenzaran a temblar y que de repente nacieran de mi unas ganas enormes
por golpear a Lindsey, debo admitir que algo en mí se destrozó, aunque no
entendía por qué. Cuando Jason se percató de mi presencia se separó de Lindsey
y ambos me miraron
-Adriana….-dijo Jason, pero me fui antes de que pudiera
decirme otra cosa.
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