sábado, 4 de diciembre de 2010

Aunque en el fondo no es tan perfecto...cap 29

Volvimos adentro del salón una vez que Luna se sintió mejor
-¿Que sucede?, ¿te sientes mal?, ¿quieres que nos vallamos?-preguntó Alexander acercándose a nosotras
-Estoy bien-aseguró con una sonrisa
-Si quieres irte, solo dilo-
-Tranquilo, estoy bien-intentó calmarlo, pudimos ver en el centro de la pista a Aaron bailar con Emma y a Jacob con Andrea, los reflectores solo se enfocaban en ellos 4, era raro verlos juntos y ver cómo eran felices a pesar de lastimar a otras personas
-Luna-dije sin aparatar la vista de Jacob y Andrea-¿ella lo sabía?-pregunté
-Desde el principio-dijo en un susurro y con su mirada en la misma dirección que la mía, Alexander nos miró confundido
-Cosas de chicas-dijo Luna dándole unas palmadas en  el hombro y yéndose
-De acuerdo, ¿quieres seguir bailando?-preguntó con su sonrisa hipnotizante
-Sí-dije tomándolo de la mano y yendo a la pista de baile, como dije , él era un buen bailarín, jamás me aburría de bailar con él, pues siempre eran diferentes pasos, en una de sus vueltas locas quedamos muy juntos,  podía sentir su respiración, lo mire a los ojos y el a mí, terminó con la distancia entre nuestros rostros y me besó, cuando me besaba era como si todo lo demás desapareciera, como si solo existiéramos él y yo, en mi propio mundo perfecto, aunque en el fondo sabía que no era tan perfecto
-¡Adriana!- me separé de Alexander, voltee y era Carly la que me llamaba
-¿Que sucede?-dije algo frustrada por la interrupción
-Jason ha tomado toda la noche, vomitó enzima de Lidsey, ella se fue molesta en el auto de Jason y tengo auto para llevarlo a casa-¡Increíble!, ¿por qué?, ¿por qué Jason siempre tiene que arruinarlo todo?
-Vamos a dejarlo entonces-dijo Alexander. Fui por Luna y Andrea para irnos, pero Andrea no quería irse, claro, ¿quién querría irse cuando estas besando y bailando al chico más guapo del mundo?, Jacob dijo que él la llevaría a casa, lo cual no me agradó mucho y a Luna y Alexander menos, sobre todo a Luna. Alexander ayudó a Jason a subir al auto, sí que estaba ebrio.
-Adriana, ¿puedo cambiarte el asiento?-preguntó Luna  cuando abrí la puerta del copiloto
-¿Por qué?-
-Digamos que estar con alguien ebrio me asusta-
-De acuerdo…-dije a la fuerza
-Gracias, por eso te amo-dijo sonriendo y subiendo al auto, subí a la parte trasera del auto con la esperanza de que por alguna razón Jason no empezara a decir cosas incoherentes
-Adriana, ¿a dónde vamos?-preguntó Jason recostado en el asiento, como si tuviera mucho sueño
-Vamos a casa para que puedas descansar-dije abrochando su cinturón de seguridad y después el mío, Alexander arrancó el auto y nos dirigimos a casa, Luna se durmió en el camino y Alexander estaba concentrado en la carretera, estaba cansado y manejar así le costaba a cualquiera. Jason se recargó de mi hombro y se quedó dormido, sacudí mi hombro, pero no pude hacer que se retirara, esto sí que era incomodo, al fin llegamos, y Alexander me ayudo a llevarlo a su habitación.
-Mañana tendrá un gran dolor de cabeza-dijo Alexander mientras se iba a la puerta
-Además de un sermón de parte de sus padres-dije cruzándome de  brazos y yendo hacia  él, lo tome por la cintura y me recargué sobre su hombro, me devolvió el abrazo, permanecimos así por un largo rato hasta que me sentí muy cansada y me separé de él
-Tal vez ya debas irte-dije un tanto triste
-Tal vez, o tal vez vuelva después-dijo con una sonrisa picara
-¿Qué?-contesté con la misma sonrisa
-Iré a dejar a Luna y volveré en la noche-
-¿En la noche?-
-Son las 5 de la mañana, necesitamos dormir-dijo acariciando mi mejilla
-De acuerdo-dije aun con una sonrisa, lo despedí en la puerta dándole un corto beso y dirigiéndome a la habitación de Hayley. Jason me jaló del brazo mientras pasaba por el pasillo, me metió en su cuarto y quedamos frente a frente
-¡¿Que te sucede!?-pregunté molesta
-¿Por  qué?, ¿Por qué Adriana?-me preguntó cómo adormilado, claro, ¿qué esperaba de alguien que estaba ebrio?
-¿Por qué cada vez que estás con el estúpido de Jacob o con tu ridículo noviecito siento como si quisiera golpear algo, siento una punzada en el estómago, y siento rabia, pero a la vez tristeza?-
-Estás loco-dije saliendo de su cuarto y yendo al de Hayley, él me trató de seguir, me dio miedo así que cerré con seguro la puerta, me puse la pijama y me dormí.
Me despertaron los rayos del Sol que entraban por la ventana, miré el reloj y eran las 2:30 de la tarde, me levante y abrí la puerta, ojala que  Jason ya hubiera recuperado el conocimiento, no había nadie en el pasillo, así que bajé a la cocina, había una nota pegada en el refrigerador
Adriana, tu tutor y yo fuimos a visitar a la abuela de Jason y Hayley, volveremos más tarde
P.D. Cuida que a Jason se le pase la resaca

¡Genial! , mis tutores no estarán en todo el día, Jason esta adolorido y probablemente dormido, así que Alexander y yo teníamos la casa solo para nosotros, eso me hacía sentir...feliz. De repente sentía la necesidad de estar con él a solas, de que sus labios rozaran los míos y que estuviéramos solos en nuestro mundo perfecto, pero como siempre en el fondo sabía que no era tan perfecto y esa pequeña imperfección acababa de despertar...

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