NARRADO POR EMMA
Estaba guardando unos libros en mi casillero cuando alguien me rodeo
por la cintura estando yo de espaldas
-Hola linda- me susurró Aaron dándome un beso en la mejilla
-Hola- dije cansada
-¿Tú también tienes sueño?- me preguntó poniéndose a mi lado y
recargándose sobre un casillero contiguo al mío.
-Jamás creí que Sophie diera tantos problemas-dije cerrando mi
casillero.
-Más bien...jamás creí que no nos dejaría dormir-
-Tal vez deberíamos contratar a la niñera las 24 horas-
-¿Y no estar con las dos razones de mi vida?, ni loco- Eso me hizo
sonreír.
-¿Sabes?...jamás creí que estaría casada y...tendría un bebé...-dije
comenzando a caminar, Aaron me tomó de la mano
-Yo tampoco, y menos que mis padres estuvieran orgullosos de que tengo
una hija-
-Al menos los tuyos estuvieron de acuerdo- dije algo triste.
-Los tuyos también, tu padre no deja de ir a ver a Sophie-
-Tú mismo lo dijiste, va a ver a Sophie, no a mí-
-Sabes que siempre serás su niña consentida Em-
-Lo mismo pensé cuando murió mamé y ya vez...termino casándose- Aaron se detuvo y se paró enfrente de mí, mirándome
fijamente a los ojos.
-Entiende que ya nadie te va a lastimar mientras yo esté aquí, ni a ti
ni a Sophie- susurró y después me dio un beso en los labios...
NARRADO POR NADIA.
Llegué a mi casa, completamente sola, ya que Amber está en su
rehabilitación por las drogas y Adriana prácticamente ya vive con Alexander,
pues se la pasa todo el día allá, incluso no llegó a dormir anoche por hacer
una pijamada con Luna... De pronto comenzó a sonar mi celular, lo tomé y
conteste sin ver el número.
-¿Hola?-dije
-Hola Nadia, soy Riley- ¿Riley?, pero ¿cómo tenía mi numero?, ¿Para qué
me llamaba? pero lo más importante era... ¿Porque estoy tan nerviosa?- Mmmm... ¿Sigues
ahí?-dijo al ver que no respondía
-Sí, si...es decir...hola Riley-dije en un tono nervioso y apenado.
-Hola Nadia- dijo divertido-Me preguntaba... ¿quieres ir al cine
conmigo?-preguntó
-Sí, sí quiero, ¿a qué hora nos vemos?- pregunté entusiasmada
-Paso por ti en una hora, ¿sí?-
-Si claro-
-De acuerdo, nos vemos luego, adiós-
-¡Chao!-dije contenta, cuando Colgué comencé a saltar y a gritar de la
emoción, después de hacer mi escena de felicidad, me fui a cambiar y a
arreglar, no puedo creer que tenga una cita con Riley.
Estaba tan nerviosa y entusiasmada a la vez, me senté en el sofá y
encendí la Tv para "distraerme" pero no dejaba de ver el reloj cada 5
segundos, hasta que sonó el timbre y fui prácticamente corriendo hacia la
puerta, antes de abrir me vi en el espejo de la entrada y me acomode el
cabello, cuando vi que estaba presentable abrí la puerta, y ahí estaba él, tan
hermoso como siempre, y con una gran sonrisa en su rostro, no sé si me lo
imagine o fue verdad, pero podría jurar que cuando me vio, un brillo extraño
iluminó sus ojos.
-Hola Nadia- dijo contento
-Hola Riley- Lo saludé
-Te ves bien- Eso me hizo sonrojarme
-Gracias- dije con una sonrisa
-¿Nos vamos?-pregunto ofreciéndome su brazo, yo lo tome y subimos a su
auto
En todo el camino estuvo interrogándome sobre lo que me gustaba, lo que
me disgustaba, etc., llegamos al cine.
Él invito todo, las entradas, las palomitas, los refrescos incluso los
icee.
-Riley enserio no me siento bien de que no me dejaras ni siquiera pagar
la mitad de mi entrada- dije entrando a la sala, él solo sonrió y me miró
divertido.
-No sabía que eras una de esas chicas independientes-
-No, no es eso, es solo que siento que es demasiado gasto solo por mí-
-El dinero no es ningún problema y si te invite todo es porque no
quiero que gastes ni un solo centavo- dijo sentándose en un asiento, y yo
a su lado.
-No debiste haberte molestarte - dije sonrojada y apenada, él me sonrió
y me guiño un ojo, en ese momento comenzó la película, a la mitad (de la
película), Riley puso su brazo sobre mis hombros, en ese momento mi corazón
comenzó a latir a 1000 por hora, me puse roja o incluso más roja que un
tomate y me puse muy nerviosa, Riley volteo a verme y se fue acercando poco a
poco a mi rostro, no sabía qué hacer, así que solo me quede quieta, hasta que
sentí sus cálidos labios sobre los míos y nuestros labios comenzaron a
amoldarse unos con otros, Riley puso su mano en mi cabello acercándome más a él
mientras yo ponía la mía en su hombro...
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